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Performa

Conociendo materiales y opciones II


La búsqueda de propuestas y desarrollos de nuevos conceptos de productos que promuevan soluciones metálicas son para PERFORMA, el desafío que incentiva cada proyecto. En este camino, y con el acento en potenciar la performance de materiales y diseños, la empresa profundiza en sus atributos contemplando factores como la vida útil, mantenimiento, comportamiento frente a los factores climáticos, aislación térmica y acústica. 

Anteriormente mencionamos el comportamiento del aluminio y el alucobond. En esta oportunidad se describen los siguientes materiales: chapa galvanizada, de hierro o acero y acero corten. La chapa galvanizada es uno de los productos siderúrgicos de mayor desarrollo mundial. La misma se obtiene a partir de un material de acero al carbono de baja aleación laminado en frío o en caliente, recubierto en ambas caras con una capa de zinc aplicada por inmersión en caliente. Tanto en la construcción como en aplicaciones en donde se requiere resistencia a la corrosión, los productos galvanizados (chapas y perfiles, por ejemplo) son una primera opción. Si bien se pueden usar con el color crudo del galvanizado (la capa de zinc ya lo protege del óxido) también se le puede aplicar pintura, para una mejor protección contra la oxidación o para cambiar el color según variedad de colores de las cartas RAL. 

Otro de los elementos que PERFORMA implementa es la chapa de hierro o acero, laminada en frío. Este producto se obtiene al someter las chapas laminadas a un proceso industrial de deformación mecánica donde se logra la reducción de su espesor y la potenciación de sus propiedades. Este proceso está orientado al aumento de resistencia y dureza del acero. También se puede apreciar que las chapas con este tratamiento presentan un mejor aspecto superficial, son lisas al tacto y sus bordes son afilados. El material admite formas planas, cuadradas y redondas. 

Estas chapas son una excelente opción por la comodidad que reviste al momento de trabajarlas y si bien no requieren mayores precauciones, es conveniente prever su protección con la aplicación de pinturas especiales. Asimismo, su valor es considerablemente menor en comparación con otros materiales.

En lo que respecta al acero corten, se está frente a un acero que tiene la particularidad de no verse afectado por la corrosión. Esto se debe que su composición química (aleación de acero con níquel, cromo, cobre y fósforo) permite que su oxidación tenga características especiales que protegen la pieza frente a la corrosión atmosférica. Por lo tanto, este material se destaca porque la oxidación pasa a ser voluntaria y controlada. En la fase inicial de la corrosión se forma una película de óxido delgada de apariencia rojizo-anaranjada, muy bien adherida, impermeable al agua y al vapor de agua, que impide que la oxidación del acero avance hacia el interior de la pieza. 

En condiciones normales, esta película de óxido es particularmente densa, estable y regeneradora: si la superficie recibe algún daño menor que afecte la capa de óxido, ésta se regenera y acaba homogeneizándose. Su color rojizo puede variar de tono con el paso del tiempo y según la ubicación donde se instale el elemento y en función de los ciclos sol/ lluvia/ viento a los que se vea expuesto. Esto se puede observar en ambientes tales como zonas costeras, áreas industriales, etc. El color característico de este acero y sus cualidades son valoradas por su impronta estética.

Se debe considerar que las partículas de óxido superficial del acero corten, se desprenden con el agua. En consecuencia, si está en contacto con otros materiales, estos residuos provocan marcas de óxido de compleja remoción. Se sugiere la aplicación previa de un tratamiento anticorrosivo conocido como “baño de paro”. Este consta de una primera aplicación con un activador del óxido, y la posterior colocación de un producto que detiene la acción del óxido. Para finalizar se aplica un barniz. 

En el caso que la pieza esté en interior, el óxido tenderá a ser más rugoso, algo menos denso y uniforme y tendrá un color anaranjado intenso. Si el material es utilizado en piezas interiores también se aconseja la aplicación de un barniz adecuado para que su uso cotidiano no se vea afectado por marcas en otro objeto. El periodo medio de oxidación natural del corten para que el tono de la capa de óxido se estabilice es de aproximadamente 12 / 18 meses. En promedio, la resistencia a la corrosión atmosférica del acero corten es cuatro veces superior al acero sin componentes.

El profundo conocimiento de cada material permite a PERFORMA acompañar cada propuesta abordando desde el comienzo los puntos a potenciar y subsanar aquellos que no deben obviarse para el mejor desempeño de los materiales. La evaluación del ciclo de vida de los productos permitirá definir qué material o revestimiento es el indicado o el que mejor se adecúa a un proyecto y cuáles son los requisitos para su conservación.